El cau
de la Gata Maula

Cobles carnavalesques gaditanes d'elaboració pròpia
S'admeten encàrrecs a mida

dijous, 8 / octubre / 2009

Kike Remolino y los subtítulos

¡Ay, Kike Remolino! Tus chirigotas son muy buenas, pero a veces te vence el populismo tremendista. Por ejemplo: en un pasodoble, so capa de arremeter contra una diputada del PP que vomitó memeces, en realidad arremetiste contra los catalanes:
    Si al hablar le causó chiste, catalana diputada,
    sepa usted que a Andalucía
    se le entiende donde vaya,
    y sin ser subtitulada.
Y el teatro rompió a aplaudir de manera natural; tan natural como correr a gorrazos a los homosexuales o como apedrear la tienda del vecino pakistaní. Mmmmmm. ¿Subtítulos? Ya. Bueno, yo lo veo así:
    El pensador Remolino,
    viendo un canal andaluz,
    dijo armado de una cruz
    y en pleno rapto divino:
    "¿Alguien habla en catalino?;
    ¡oxte, diablos, id al gueto
    con vuestro idioma secreto
    lleno de vocablos raros!;
    si no, hay que subtitularos
    y yo... soy analfabeto".
Hablando en serio, Kike, tú no necesitas meterte a lo patán con los que tenemos un idioma distinta del tuyo. Tú tienes talento de sobra para escribir excelentes letras de pasodoble. Por ejemplo:


Vídeo de Guashilandia

diumenge, 4 / octubre / 2009

Domingo, ¡qué alegría de domingo!

En 2005, los chirigoteros de Guatifó fueron los músicos de la Camerata Guatifó. Aquel año su repertorio incluía el ingenioso bolero (bolero dominguero) "El día del Señor". Entre lo mejor del bolero: el desayuno con pan Bimbo y el desembarco de la cuñada provista de media docena de dulces. ¡Vámonos!: "Tin, tan, tin, tan, tin, tan, tin tin, tan. Domingo, ¡qué alegría de domingo!..."

Letra

Música


En 2010 los Guatifó serán Guatifalien.... La cosa promete. Para completar el nombre, han decidido someter a votación entre los lectores de su blog cuatro posibilidades. Propongo una quinta: Guatifalien (Encuentros en la tercera calle, según vas bajando).

dijous, 1 / octubre / 2009

Cuplé bicentenario

Un cuplé sobre el segundo puente. Lo he escrito amoldándome a la música de cuplé de La familia Pepperoni (1998), chirigota de Manolo Santander.
    No me gusta que el nuevo puente
    sea el del Bicentenario.
    Es como nombrar dos veces
    un brandy ordinario.

    (¡Mamma mia! ¡Mamma mia!)
    Si de brandys se trata,
    propongo yo algunos nombres
    pa que nos la metan bien doblada. (¿Que no?)

    Si el Rey lo inaugura,
    el Bisoberano.
    Si aún viviera el Caudillo,
    el puente Biveterano.

    Y, si en vez del brandy
    quiero algo rancio y que enganche,
    echo Varón Dandy
    y el puente es ya el del Bicente... Sanche.

    La familia Pepperoni
    somos malos de verdad.
    La familia Pepperoni
    no conoce la piedad...


De punta jurado (antigua punta jurado), Francis Rodríguez Caballero. Vídeo de Guashilandia

diumenge, 27 / setembre / 2009

Cuplés sacerdotales

Dos cuplés de servidora. Se cantan con la música de la callejera sacerdotal de Antonio Martínez Ares (de La gran final).
    La Navidad de ahora (Mmm, mmm, mmm)
    no es más que una tabarra (Mmm, mmm, mmm)
    con tanto villancico (Mmm, mmm, mmm)
    de bandurria y guitarra. (Mmm, mmm, mmm)

    Cuando era un monaguillo, en Navidad,
    sólo tenía cuerdas
    para saltar a la comba
    (¡Por Dios, por Dios, por Dios, por Dios, por Dios!)
    y me quedaba a gustito (¡Ay!)
    dándole a la zambomba.

    Perdóname, virgencita del Carmen.
    Perdóname, porque he vuelto a pecar...


    Si me pide una ayuda (Mmm, mmm, mmm)
    un guapo franciscano, (Mmm, mmm, mmm)
    le daré, no haya duda, (Mmm, mmm, mmm)
    lo que tenga yo a mano. (Mmm, mmm, mmm)

    También me gusta mucho que me den.
    Ya lo dijo San Pablo
    después de caer del potro:
    (¡Por Dios, por Dios, por Dios, por Dios, por Dios!)
    "Amar es siempre entregarse (¡Ay!)
    dándose el uno al otro".

    Perdóname, virgencita del Carmen.
    Perdóname, porque he vuelto a pecar...



El grupo Coplas de mostrador (Lore, Gran Visir y Ramoni) retomando este verano la callejera de Martínez Ares (Vídeo de Carnavalera1984)

dijous, 24 / setembre / 2009

Poniéndome en la piel de Antonio Martín

Parece ser que a Bustelo no le ha gustado mucho el post anterior. Espero que Antonio Martín no se tome a mal el pasodoble de este post. Lo he escrito con todo el cariño; pero, antes de ver el pasodoble, sería necesario recordar, a pesar de que son bastente conocidos, algunos hechos.

En los años 50, Paco Alba eleva la calidad de las chirigotas gaditanas. La eleva hasta tal punto (incorporación de guitarras, mejora en la afinación de voces, creación de tipos cuidados...) que a lo suyo ya no se le puede llamar chirigota y, por eso, en 1960 los organizadores del concurso deciden conceder un premio nuevo a Los pajeros de don Paco: el premio de comparsa. La comparsa acaba de nacer y, en los años 60, Paco Alba dominará el concurso en esa modalidad. A finales de los 60 y principios de los 70, despunta un joven autor: Antonio Martín. Martín gana incluso dos veces el primer premio de comparsas (1970 y 1972); pero son los dos años en que no concursa ninguna comparsa de Paco Alba.

Y llega el concurso de 1973. El día de la actuación en el Falla, canta primero la comparsa de Antonio Martín. Capricho andaluz suena de maravilla. El público se entusiasma, aplaude, pide bises; y hay bises (entonces estaba permitido): Antonio repite algunas piezas del repertorio. El público pide más bises, pero es ya el momento de la actuación de las Estampas goyescas de Paco Alba, y el público abuchea a don Paco. No es que no quieran oír a la comparsa de Paco Alba, es que quieren seguir oyendo el Capricho andaluz de Antonio Martín. Paco Alba, don Paco, abucheado. Al final, Paco Alba llora amargamente y Antonio Martín se lleva el primer premio en comparsas. Por primera vez, Antonio Martín ha derrotado a don Paco. Acaba la carrera de Paco Alba y empieza la de Antonio Martín, que obtendrá muchos primeros premios en los años 80, como, por ejemplo, el de la comparsa Entre rejas, en 1985.


Vídeo de Guashilandia

Hasta aquí, los hechos; ahora, lo que he imaginado: una ficción verosímil y una letra de pasodoble. Imaginemos. Es el año 1959. Antonio Martín, con nueve años, se ha colado en el bar Gavilán de la plaza de la Cruz Verde y, escondido en un rincón, escucha la chirigota La hueste de don Nuño de Paco Alba. En aquel momento, Antonio Martín se enamora de las músicas y las letras de Paco Alba, y decide que de mayor será autor de carnaval. En 1985, Antonio, que ya es el amo indiscutible del concurso de comparsas, echa la vista atrás y recuerda cómo le apenó que el público abucheara a don Paco en 1973: Antonio quería ganar, pero no así. Y, entonces, Antonio Martín decide escribir una letra que cuente esos sentimientos, una letra para el pasodoble de su comparsa de aquel año, Entre rejas. Bien, pues esta es esa letra, ajustada a la música de pasodoble de Entre rejas. Una letra que he escrito poniéndome en la piel de Antonio Martín:
    Mientras miro mi plaza querida,
    cuando pienso en mi pobre Cruz Verde,
    el pasado retorna a la vida
    y no hay escena que yo no recuerde.

    Escuché con el alma en un puño,
    siendo un niño, en el bar Gavilán
    el compás de La hueste de Nuño
    y sentí que mi patria y terruño
    sería el carnaval.

    Y una noche dantesca,
    y carnavalesca,
    lloré en esa cruz.
    Cuando di como yesca
    a Estampas goyescas
    Capricho andaluz.

    Yo lloré por don Nuño
    y ahogué mis pecados
    en el amargo charco
    del fondo de un vaso.
    Lloraba por el hastío
    de saber que a mi don Nuño
    lo abuchearon los míos.
    Perdóneme, don Paco,
    en todo lo que he dicho
    no hay truco ni hay trampa.
    Y sepa que en el Falla
    lo mío fue un capricho
    y usted ha dejado aquí su estampa.

diumenge, 20 / setembre / 2009

José Luis Bustelo, baja aunque sea en batín

Cuplés con estribillo dedicados a José Luis Bustelo Sánchez, músico del carnaval de Cádiz.


José Luis Bustelo (así le luce el pelo).
    Hay músicos con melena,
    pero también los hay calvorotas;
    hay música que es muy buena,
    pero hay tonadas muy carajotas.

    Y a un músico pelopringue
    y medio malo como Bustelo
    alguno que bien distingue
    lo llama artista de medio pelo.

    -No te vayas a enfadar:
    baja aunque sea en batín
    y pelillos a la mar.
    -¡No, ni hablar del peluquín!


    El mundo desde que es mundo
    plantea enigmas de gran embrollo:
    ¿qué hay en el mar profundo?,
    ¿por qué Andreíta no come pollo?

    Y alguno, aunque no se atreva,
    preguntaría al mejor experto:
    "¿Qué es lo que Bustelo lleva?,
    ¿una peluca o un gato muerto?".

    -No te vayas a enfadar:
    baja aunque sea en batín
    y pelillos a la mar.
    -¡No, ni hablar del peluquín!